Software para la técnica del Tomate 25 octubre 2011
Posted by David Saldaña in Software.trackback

Bueno, realmente se llama la técnica del Pomodoro y no, no es una dieta de adelgazamiento, sino un procedimiento para organizarte el tiempo y facilitar la concentración sin interrupciones.
Francesco Cirilo, su autor, propuso este método partiendo de la idea de que la ansiedad que genera el paso del tiempo y el cumplimiento de plazos resulta en un aprovechamiento ineficiente de nuestro esfuerzo y, sobre todo, en la procrastinación. La procrastinación es esa tendencia a posponer la que a menudo es la tarea más importante, en favor de otras más pequeñas, entretenidas o simplemente menos difíciles (¿os suena?). El motivo por el que creo que el procedimiento del Pomodoro tiene interés para los investigadores es que los laboratorios y lugares de investigación, en especial las universidades, se han convertido en una fuente inagotable de distractores. Ese colega que se asoma por el despacho para comentar la reunión de ayer, ese jefe que nos pide una referencia, ese correo sobre una web nueva que no puedo dejar de visitar, esa convocatoria que acaba de salir sobre becas en la antártida a la que nunca iré – pero, ¿quién sabe? -, ese paseo por la biblioteca por si ha llegado algo nuevo que me pueda interesar, y así hasta el infinito. Todo, menos acabar el diseño del experimento que urge, comenzar el paper que he de enviar o simplemente leer el artículo que sí está ya sobre mi mesa.
La técnica del Pomodoro (cuyo nombre deriva de esos cronómetros de cocina que tienen forma de tomate) exige básicamente trabajar en pequeño intervalos intensos y concentrados de tiempo, y descansar entre uno y otro. Cada fracción de tiempo es un “pomodoro” y tiene un objetivo. Cirilo propone las siguientes reglas para llevar usar los pomodoros con efectividad:
- Escribe una lista de las cosas que tienes que hacer.
- Decide cuántos pomodoros necesitas para cada una.
- Pon el reloj. No pares hasta acabar el pomodoro – duración recomedada 25 minutos.
- Descansa 2 o 3 minutos.
Que tienes ganas de hacer otra cosa (ese correo que seguro ha llegado) – espera a acabar el pomodoro. Que salta el messenger – espera a acabar el pomodoro. Que estás inspirado y se te ha ocurrido una idea estupenda para un nuevo estudio – anótalo y déjalo hasta acabar el pomodoro. Y así con todo lo que puedas. Algunas reglas adicionales sobre los pomodoros:
- Un pomodoro es indivisible (no vale trabajar medio pomodoro).
- Si una tarea te va a llevar más de 5 a 7 pomodoros, subdividela.
- Si una tarea es más corta que un pomodoro, añádele otra.
- Pomodoro que comiences, pomodoro que has de terminar.
- Si este pomodoro fue un desastre, no te preocupes, ya habrá otro en el que rindas más.
Aprender a manejar el procedimiento no es complicado, y de veras facilita la concentración. Y ayuda tener algún programita que te apoye. Así que lo mejor es instalarse alguno de los siguientes:
- Focus Booster. Para mi gusto, el más sencillo y mejor.
- Keep Focused. Un poco más completo quizá.
- Pomotime. Permite añadir un listado de tareas a realizar y registrar las interrupciones.
- Un gadget para Widows 7 que sirve también.
Así que, nada, a procrastinar un poco mirando qué programita es el mejor, cómo adaptar el método, cuál es la duración más adecuada para tus pomodoros… cualquier cosa menos ponerse ya con ese capítulo de la tesis que nos tiene atascados

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